Debemos reconvertir todo lo que nos han enseñado: Planta un hijo, tén un árbol, lee un pinche libro...
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viernes, 14 de octubre de 2011

Sexo, Dios y el Diablo

"Sexo, Dios y el Diablo", palabras subjetivas y como tal, relativas, propias, peculiares dentro de la intrínseca psique humana. No entiendo el porqué de que estas tres palabras se rebelen como un llamativo aparador para llamar la atención de los incautos.

Dios, es y constituye un antagonismo sobre el Diablo y visceversa, el cambio de los factores no altera el producto; dictaminan a fin de cuentas, una férrea lucha y conclusión matemática que deja descobijado a un pobre incauto llamado Ser Humano.

El Sexo ejemplifica el siguiente factor que llama la atención y nos atrae de manera inherente... ¿Quién no piensa en él? Ó al menos en su sano juicio: "¡¿Quién no piensa en él?!" (Y no supongamos que un monje budista se escapa ante tal realidad). ¡Todos somos humanos!

Nosotros, los Seres Humanos, somos como cucarachas ignorantes y edonistas a la búsqueda de nada. Nos encanta vibrar entre deseos, de un lado y otro, entre el bien y el mal, entre lo malo y lo bueno y sin detenernos a recapacitar que simplemente nos encontramos a la mitad de una lucha entre dos seres titánicos y a todas luces imaginarios... ¿El Sexo es malo ó es bueno?

Personalmente considero que puedo cambiar de opinión en el momento que lo desee y lo quiera. ¿Por qué no he de poder hacerlo si la materia misma de lo que estoy hecho puede cambiar bajo las leyes de la física y que gobiernan este Universo para convertirse en líquidas y/o gaseosas a su gusto y conveniencia? (Según se necesite).

Dios no es mas que un verbo que conjugamos yo, tú, él, nosotros, ustedes, ellos... entre conjugaciones abstractas... ¿Y con el Diablo? ¿Qué sucede? ¡Es lo mismo!, pasa lo mismo. Solo conjugaciones de verbos entre pronombres personales engañados y convencidos por un ente u otro, según la creencia y el caso.

No lo sé, me encuentro en medio de este par de granujas incongruentes y güevones. Se olvidaron del Sexo, entre su lucha y su conflagración para saber quién se queda con nosotros, se olvidaron de ello. Cuando se dieron cuenta, estimaron con uno y otro de nuestra misma especie, una especie de complot para convencernos de que tal "acto" es "bueno" o es "malo"...

Según mi experiencia y muy personal, el Sexo me conlleva como herramienta para un sin fín de motivaciones que me transladan a algo que escapa de lo bueno y lo malo. Puede ser bueno, puede ser malo, ¿quién lo sabe? Yo lo sé, porque al llevarlo a la práctica, me doy cuenta de que el Diablo es bueno, Dios es malo (¡nada cambia!) y yo decido porque al final de cuentas disfruto de la libertad que me otorga la individualidad que se les escapó por estar disputándonos como en un juego de azar.

El Sexo es como una naranja cuando la comemos, para algunos es agria y amarga, para otros es dulce y acaramelada. La naranja no tiene la culpa y tampoco nadie se encuentra errado o en lo correcto. Una naranja es redonda, nadie puede discutir lo contrario y eso, eso es una realidad que se escapa a cualquier tipo de razocinio...

FIN

sábado, 24 de septiembre de 2011

La sexualidad divina

No puede ser posible que Dios sea hombre, no puedo creer que detrás de tanta magnitud los humanos sigan pensando que ese señor es precisamente eso, un "señor". La religión es machista, al menos la que nos han impuesto en las culturas modernas; la variedad del politeísmo antiguo y su pluralidad, ha sido destruída y sustituida por intereses mezquinos, ajenos, nada comunes y materialistas.

No entiendo para qué necesitan dinero quienes ostentan el liderazgo de todas y cada una de las religiones que hoy en día constituyen a instituciones a todas luces corruptas. El pensamiento humano cada día se sigue yendo al drenaje, ya nadie se acuerda de los grandes pensadores de nuestra historia y mucho menos de su legado.

De manera abstracta, la mujer entra en el término "hombre" cada que se utiliza la consideración misma. ¿Quién se atreve a cuestionar la sexualidad de éste ente místico? "Dios" no tiene la culpa, a fin de cuenta es solo un invento ansiado por el ser humano para acudir a él cuando se siente desgraciado y a la búsqueda de un ápice de ánimos y confortación.

Dios es más que un instrumento de manipulación inventado por intereses de seres sin escrúpulos. Dios es más que lo que nos dice cualquier creencia, religión o iglesia. Dios es más que solo un personaje mágico que se encuentra en todos lados como si se tratara de una enorme y magnífica sociedad anónima de capital variable. Dios es un todo que no termina por convencer a quien cree en él. Dios no es hombre, pero tampoco me atrevo a asegurar que sea la contraparte, no lo conozco en persona, no tengo el desagusto, aún.

Los antiguos filósofos griegos pensaban que Dios era más que un ente inventado por ellos mismos, eran tan sabios que se atrevían a pensar más allá de lo cuestionable y por lo mismo discernían acerca de la sexualidad divina. Los griegos antiguos, estaban seguros de que Dios mantenía y tenía dentro de sí mismo, una parte femenina, no quisieron meterse en problemas, no quisieron hacerlo, o más bien no se atrevieron a asegurar lo contrario.

Dios no es hombre, al menos para mí, soy humano, un ser iperfecto y por lo mismo con el derecho a cambiar de opinión y equivocarme a la vez. Los griegos antiguos inventaron un nombre para definir su parte femenina, eran simples y a la vez categóricos. Sophia, ó Sofía, fue el apelativo para definir dicha parte y ambivalencia. Sofía en griego, significa SABIDURÍA.

Dios es mujer, estoy seguro de ello y a la vez no lo entiendo... ¿Para qué?

FIN

domingo, 24 de julio de 2011

Dios y "El Calabozo"

Basado en un hecho real:

El sol despunta en la mañana de una pequeña comunidad mexicana del estado de Guanajuato, Pénjamo para ser exactos y su nombre, "El Calabozo". Los hechos se sucitaron la noche anterior, o más bien, en la madrugada de hoy. Por cierto, esto es un cuento y como tal, se escapa de cualquier anacronismo: hoy puede ser ayer y mañana hoy.

Las pequeñas asesinadas podríamos decir que se encuentran en el cielo... ¡Pfff! Lo cierto, es que fueron brutalmente asesinadas, sí, así de simple y real, . Dos pequeñas vidas fueron extinguidas gracias a la estulticia e ignorancia de un grupo de seres humanos que optaron por su fe, por sus creencias y no por la razón que se supone debería de gobernarnos.

Aquí los detalles: 7 meses de nacida ostentaba la primera de las víctimas, la segunda, 13 años de edad. El "diablo las poseía", según la autora material e intelectual del crímen que se encontraba rezando, cuando la menor de las víctimas comenzó a llorar. Esa fue la chispa que encendió la mecha que después detonó la peor de las explosiones que puede llevar a cabo un crímen: INGNORANCIA CONCEBIDA POR EXALTACIONES RELIGIOSAS. ¡Puta madre! Los niños no tienen la culpa de nada y entiéndase como nada, lo que realmente somos, queremos o aparentamos ser en este perro mundo esculpido por las apariencias.

Cuerdas y piedras para la mayor de las víctimas, machetes para destazar a la pobre nena de 7 meses de nacida y así silenciar el llanto que la vieja asesina y pendeja concebía como una interrupción diabólica de sus pendejos rezos y alucinaciones por creer haber reencarnado a la "Virgen de Fátima"... ¿Quién putas es esa virgen? (¡!) (Se pregunta el autor de estas líneas y con "todo respeto").

Eso no fue lo peor, 9 adultos, integrantes de la misma familia, participaron en el atróz crímen. Todos bajo la orden de la demente matriarca religiosa. Todos, bajo el pendejo concepto de "asesinar" a "lo malo" con "lo bueno"... ¿Qué putas es bueno y qué putas es malo? ¡Maldita ignorancia!

Dios, así como el Demonio, habitan dentro de nosotros. "El Calabozo", somos todos y no quiero preguntar "¿quién les dará tregua?" ¡no!

Como seres humanos que somos, como seres maravillosos que somos, ¡no demos tregua a tales entelequias! ¡compartamos! ¡abramos nuestras mentes! ¡existe algo más! ¡hay algo más! ¡Descubrámoslo! ¬_¬'

FIN

jueves, 21 de julio de 2011

La pata del dinosaurio

La prehistoria terminó hace mucho tiempo -explicaba el gurú a sus discípulos-. Dentro de esa etapa de la historia o vida y de lo que denominamos como "nuestro" planeta hoy en día, existieron seres vivos de todas formas y colores; a la mayoría de ellos la denominamos en tiempos por así decirlo, "modernos", como dinosaurios. Los dinosaurios habitaron el planeta durante 160 millones de años hasta que se extinguieron.

¿Alguien me puede decir lo que sucedió con ellos después de su "extinción"? -preguntó a sus discípulos, pero nadie se atrevió a contestarle y prosiguió después de unos segundos de silencio-.

Los dinosaurios, al igual que los demás seres vivientes de esos tiempos remotos al extinguirse, solo terminaron alimentando a la maravillosa aventura que hoy en día llamamos vida y de la cual gozamos en este preciso momento. Todos los seres vivientes de esa época, al morir, terminaron por desintegrarse en pequeñas partículas que alimentaron la tierra, el agua, el viento y todo el hábitad constituido anacrónico y perpetuo por sí mismo. -Proseguía el gurú ante la mirada cada vez más absorta de sus discípulos-.

Como verán, la vida se abre camino por si misma, nadie ni nada puede detenerla y al transcurrir del tiempo evoluciona con la evolución misma para seguir creando seres cada vez más maravillosos. Lo que ayer fue, sigue vigente hoy en día en nosotros y dentro de nosotros y como "nosotros", entendamos el todo... -En este momento el gurú fue interrumpido por discrepancias e interrogantes de uno de sus discípulos-.

Maestro, no es mi deseo interrumpirlo o contradecirlo, ¿pero qué tiene qué ver todo lo que nos está diciendo con la pregunta acerca de Dios que le formulamos en un principio?

No es interrupción y no tengo porqué molestarme mi querido discípulo, al contrario -contestó el gurú y prosiguió-: si les he platicado todo ésto, es solo para que sepan que dentro de si mismos y dentro de todos nosotros mismos, habita una pata de dinosaurio. Esa pata de dinosaurio se extinguió a la par de su dueño hace mucho tiempo y no encontré mejor y más simple ejemplo para explicarles su pregunta acerca de Dios.

El Universo que habitan en este momento es totalitario, dentro de él no existe el tiempo, no existe el pasado, tampoco el presente y tampoco el futuro. El Universo es un todo que se acapara así mismo e incluye a todos nosotros. Dentro de él no existe tampoco la vida, tampoco existe la muerte. El Universo lo es todo y nosotros formamos parte del mismo: aquí, en este momento presente, ayer, mañana, siempre... -Teminó el gurú su clase del día-

Dios lo es todo y nosotros también. Dios habita dentro de nosotros y por lo tanto, somos parte de él y él, parte de nosotros. Quien no termine por entender esta simple premisa, mañana seguirá haciendo la misma pregunta y dudará de la más valiosa creencia que se traduce en creer en sí mismo. Vayan en paz, descansen, mediten, agrdezcan un día más de vida y compartan sus conocimientos, no hay más. La clase a terminado... -Éstas fueron sus últimas palabras al respecto-.

FIN